10 RAZONES POR LAS QUE LOS ADOLESCENTES DE HOY SUFREN ANSIEDAD – Parte II

En esta ocasión os dejamos la segunda parte de este tema tan candente que va en ascenso de día en día. Parece que los jóvenes cada vez son más frágiles e indefensos ante las adversidades e incluso las situaciones cotidianas de menos relieve. Este fenómeno está afectando a toda una generación y hemos creído importante dedicarle unos capítulos. Los puntos que destacamos en el articulo de hoy añaden más razones al por qué mucho jóvenes se sienten de esta manera. Esperamos disfruteis de su lectura.

4. La carrera a la cima.

Para asegurar que sus hijos alcancen unos objetivos altamente competitivos, muchos padres contratan tutores, entrenadores, pagan cursos costosos… todo para asegurar que sus hijos estén a la altura de lo que exige el sistema. Finalmente se convierten en asistentes personales de sus hijos. Les ayudan con sus trabajos escolares, crean transcripciones y hacen todo lo necesario para que sus hijos destaquen e impresionen a los profesores de las escuelas y universidades.

5. Las emocionales dejadas de lado.

Aunque no es una norma general,  solemos hacer mucho hincapié en la preparación académica y poner muy poco esfuerzo en enseñar a los niños las habilidades emocionales que necesitan para tener éxito. De hecho, hay encuestas que revelan que un porcentaje alto de estudiantes  no está emocionalmente preparado para la vida universitaria.

Cuando llega este momento tan importante de sus vidas se dan cuenta de que no saben cómo administrar su tiempo, combatir el estrés y cuidar sus sentimientos. Éstos, sin embargo, son componentes clave para vivir una buena vida. Sin estas habilidades sanas de afrontamiento, no es de extrañar que los adolescentes se sientan ansiosos por los retos cotidianos.

6. Padres protectores en lugar de guías.

Como comentábamos antes en el punto 2 en algún momento, muchos padres empezaron a creer que su papel es ayudar a que los niños crezcan felices de una forma desmesurada y con la menor cantidad posible de cicatrices emocionales y físicas. La sobreprotección traspasa límites equilibrados y da paso a que los niños no se les dan la posibilidad de enfrentarse con los desafíos por sí mismos. Como consecuencia los niños acaban creyéndose que son demasiado frágiles para enfrentar las realidades de la vida.

7. Enfrentar los miedos.

En un extremo del espectro, encontrarás padres que presionan demasiado a sus hijos. Les obligan a hacer cosas que los aterrorizan. En el otro extremo, encontrarás padres que no presionan a los niños para nada. Les protegen de cualquier cosa que les provoque ansiedad. No les enseñan a afrontar sus miedos de la forma correcta.

¿Qué hacer para encontrar el equilibrio? La exposición es la mejor manera de vencer el miedo, pero solo cuando se hace de forma progresiva con pequeños empujones y orientación los niños irán ganando confianza y verán que pueden enfrentar sus miedos con éxito.

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