Esperamos que estéis disfrutando de las publicaciones que estamos colgando en relación a estudiar en USA en universidades. Como habéis podido ver hasta ahora son muchos los detalles a tener en cuenta. En esta tercera y penúltima parte tratamos todos los pormenores del proceso de solicitud. ¡Que lo disfrutéis y toméis buena nota! (Como siempre gracias a nuestros amigos de Spaniards.es)

3. PROCESO DE SOLICITUD

Antes de lanzarte a solicitar admisión como un loco, ten en cuenta que es un proceso muy, muy, pero que muy caro. Los exámenes cuestan pasta, los certificados cuestan pasta, las universidades te cobran por solicitar la admisión, y enviar el papeleo cuesta pasta. No eches solicitudes a todo lo que se mueve como un loco, ten cabeza y calcula lo mejor que puedas tus posibilidades.

3.1. Hacer exámenes

Recomiendo sacarse los exámenes lo antes posible. Como ya he dicho antes, los resultados tardan en llegar, y además, es posible que las notas no te den para entrar en algunas de las universidades. Cuanto antes sepas tus notas, antes podrás seguir adelante con el proceso de solicitud.

3.2. Descartar universidades cuyos requisitos no cumples

Sí, es una obviedad, pero hay gente que no cae en estas cosas. Al contrario que en el sistema español, los exámenes de entrada a las universidades en EEUU no hacen la diferencia aprobado/suspenso, sino que se mueven en una escala de notas. Cada universidad elige qué nota de corte poner y, si tu nota en esos exámenes es superior a la que indica la universidad, tienes opciones de que te elijan.

Si por alguna razón te has quedado al límite de la nota exigida (por ejemplo, la universidad exige un 95 en el TOEFL y tú has sacado un 94), merece la pena contactar a la oficina de admisiones y preguntarles si hay posibilidades de que te consideren, ya en EEUU no se valora sólo el conocimiento académico, sino que valoran otros aspectos del estudiante, lo que me lleva directamente al siguiente punto.

3.3. Indicar todo lo que has hecho en tu vida

Prácticamente todas las universidades te piden un statement of purpose, que es una pequeña redacción en la que presentas tus intereses a nivel de estudios, explicas porqué te interesa esa universidad en concreto y porqué tú les interesas a ellos. Básicamente, aquí sacas la artillería pesada para venderte. Y, un consejo: véndete con todo lo que tengas.

El ser un ratón de biblioteca se valora en el contexto académico pero, al contrario que en España, no es el único baremo que te van a aplicar. Si has estado medio año trabajando en una granja en Ucrania, eso va a dar valor a tu solicitud, aunque no hayas aprendido ni una puñetera palabra de ucraniano. Si llevas tiempo haciendo voluntariado, o tocando en un grupo de música, o eres un apasionado del cine mudo, o qué sé yo, házselo saber a la universidad, siempre va a añadir puntos a tu solicitud. En EEUU se valora mucho la iniciativa personal y el tener intereses propios y saber perseguirlos, así que no dudes en contarles cualquier cosa que te haga sobresalir por encima de los demás estudiantes.

3.4. Tener todo el papeleo lo antes posible

Toda universidad requiere certificados de notas y cartas de recomendación, que tardan muchísimo tiempo en estar disponibles. Según la época del año que pilles, una secretaría puede tardar hasta un mes en tener los certificados de notas. Lo mismo vale para las cartas de recomendación, los profesores pueden estar hasta arriba de curro y no poder sacarse un rato para escribírtela en algún tiempo. Así que cúrate en salud y pide todo lo que vayas a necesitar lo más temprano que puedas, así te asegurarás de que no haya sorpresas desagradables a última hora.

3.5. Enviar todo con tiempo de sobra

El papeleo es muy estresante y agotador. Cuanto antes te lo quites de encima, menos tiempo que vas a pasar con los nervios de punta. Además, si mandas los papeles en el último minuto, puede surgir cualquier problema y que no lleguen a tiempo. Con lo cual te quedas fuera y con cara de tonto tras haber gastado una barbaridad de tiempo, dinero y energía en el proceso. El evitar esperar hasta el último minuto es fundamental para el proceso de solicitud (y para tu salud mental, también diría yo).

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